El mejor lugar de una discoteca para tener sexo lo saben las mujeres

Se supone que ya te has montado tu historia. No tienes que ligarte a nadie porque ya ligaste. Tendrás sexo. Ella está a tu lado deseándote y tú también deseándola. Aún es temprano, la gente llega ansiosa a la discoteca y tú, que tienes habilidad, sabes que te ha tocado la lotería. Te has ligado una chica linda. Morena, delgada. Estudiante. 24 añitos. Una diosa. Pero no es la primera así que levantas. Lo consigues. Tal vez sea tu labia. Seguro que es tu labia. Pero también ese no sé qué que te brinda confianza. Ahora cuando sales en las noches eres tú mismo. Eso ellas lo perciben. Lo notan. Te distinguen.

sexo en la discoteca

Tú haces como si pasaras de ellas pero en realidad no pasas, no. Estás atento a todo. Así has ligado. Así ligas. Se te da bien. Eres discreto. Mejor que seas discreto. Así nadie te arruina los planes. Muchos quisieran estar en tu piel. Ya la tienes. La has estado recorriendo por cuello, los labios y esos brazos esquicitos que también te han abrazado. Quiere otra copa pero tú sabes que no debes beber aun cuando ella beba. Piensas. Examinas el lugar donde estás. Los espacio tenues. Los más luminosos.

La tomas de la mano y van en busca de esa bebida. Temes aunque solo sea muy ligero tu temor que alguien te podrá quitar esa chavala linda. Vas de prisa a la barra. Ella bebe y tú pensando en qué otro lugar será mejor estar que no sea la calle. Es todavía temprano. Conoces alguna historia similar. Que quienes lo hicieron en la discoteca fue porque llegaron temprano porque temprano no hay vigilancia y los baños relucen impecables. Pero ahora ya no es tan temprano y sigue llegando la gente. Vas con ella, la acaricias, dispuesto a excitarla aún más esta vez. Decidido a proponérselo para ver qué piensa. Si se atreve o no. Tú piensas que sí se atreverá. Sabes que si sois descubiertos tampoco pasará nada. Fingís y ya está. Se aproximan al baño de las mujeres. Ese en una discoteca es el lugar ideal para tener sexo rápido, en silencio. Pero deberás estudiar mucho la zona para que nadie te vea entrar. Ella tendrá que hacerlo primero para darte la voz de aviso. En el instante que el baño esté vacío.

Entonces podrás hacerlo, tendrás que tener un condón a mano. Que no te traicionen los nervios. Nada de quitarse toda la ropa. Ten en cuenta que estás en una misión en la que probablemente ya alguien te haya visto y te esté esperando afuera. Deberás cubrirle la boca. Que tus piernas no sean vistas. Nadie podrá descubrir que un hombre está dentro del baño de las mujeres. Salir del lugar será otra experiencia. Quizá la más difícil, la más dura pero consumada tu proeza de la noche poco te puede importar. Pretextos hay muchos. Y más si ella sale contigo tomados de la mano.